Defender la ZAD

En otoño de 2015, el gobierno anunció, una vez más, que comenzarían lo más rápido posible los trabajos del aeropuerto de Notre-Dame-des-Landes. Persiste en su voluntad de expulsar de la zad al conjunto de los que la habitan y la cultivan. Con las fuerzas conjugadas de las retroexcavadoras de Vinci y de las granadas de la gendarmería, el gobierno pretende « lo más rápido posible », poner fin a todo lo que vive y está en este bocage -bosques, humedales y tierras agrícolas-.
Ante esta renovada amenaza, este texto es un llamamiento a defender en todos lados la zad ; y a través de ella, toda esperanza contagiosa que ella transmite en una época árida. La zad como convicción de que es posible detener los proyectos destructores de quienes pretenden gobernarnos. La zad como espacio donde se inventan aquí y ahora otras maneras de estar en el mundo, plenamente y compartiendo. Esta esperanza se basa en una historia común, rica en anhelos de miles de insumisos y de vínculos reforzados a lo largo del tiempo. Las líneas que siguen evocan algunos fragmentos decisivos de esta aventura, que son a la vez huellas brillantes para el futuro.