El sabor de la sangre en la boca

Este libro propone un viaje, y como tal, al regreso, probablemente algo habrá cambiado en nosotras. Nos propone una invitación a retomar una realidad tan diferente como ligada a lo que somos hoy. Imaginar los escenarios decimonónicos de aquella Rusia, para volver luego a nuestro siglo en el que un paseo sereno es casi inimaginable, ante el ritmo frenético del mundo, ante la hostilidad ambiente y las cámaras de videovigilancia que decoran el paisaje. Sin embargo, no tan distinto en su lógica de amos y esclavos, ni en la voluntad de muchas de negación completa del mandato y la obediencia.