Infiltradas por el Estado: una historia de resistencia
Barcelona, julio de 2025
Descontrol Editorial lanza La sombra del Estado. Un testimonio colectivo sobre las infiltraciones policiales, una obra demoledora escrita por el colectivo Rosas Negras que rompe el silencio sobre una de las formas más perversas de represión estatal: la infiltración policial en movimientos sociales y políticos.
Este libro no es ficción. Surge como respuesta directa al destape de doce infiltraciones policiales en menos de tres años en el Estado español. Sus autoras —personas directamente afectadas— relatan con crudeza cómo estos agentes, amparados por la Ley de Secretos Oficiales, no solo espiaban reuniones, sino que forjaban relaciones de amistad, compañerismo y hasta amor con militantes. La violencia institucional se metió en camas, asambleas y cocinas.
Más que una denuncia, esta obra es una herramienta. Recoge patrones, errores, reflexiones emocionales y estrategias colectivas para resistir, cuidarse y sanar. Además, conecta con experiencias del Reino Unido, donde casos similares han derivado en juicios, disculpas oficiales y reformas legales.
“Llevamos tiempo defendiendo y repitiendo que la infiltración es tortura, y continuaremos haciéndolo hasta que quede claro.”
Rosas Negras
La sombra del Estado es un grito colectivo contra la impunidad y una invitación urgente a fortalecer la cultura de seguridad en los movimientos sociales. Porque, como bien señala el libro, la policía no es infalible: sus grietas son nuestras oportunidades.
La sombra del Estado. Un testimonio colectivo sobre las infiltraciones policiales estará disponible en librerías a partir del 16 de septiembre de 2025.
Sobre Rosas Negras
Somos un colectivo surgido como respuesta a las infiltraciones policiales en movimientos sociales y políticos dentro del Estado. Reunimos a personas que hemos sido directamente afectadas por estas prácticas y que sentimos la necesidad de organizarnos para comprender, visibilizar y enfrentar sus consecuencias. Nuestro objetivo principal es poner en evidencia los impactos sociales y políticos que generan las infiltraciones, tanto a nivel individual como colectivo. Creemos firmemente en la acción colectiva como herramienta para exigir la verdad.
Más allá de la reparación, buscamos frenar estas prácticas represivas y contribuir a que no se repitan. Sabemos que no somos las primeras en vivir esta violencia, pero luchamos para ser las últimas. Porque no dejaremos de repetirlo: la infiltración es una forma de tortura.

